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Paraisos fiscales

Bahamas; Rusia; Ucrania; Niue; Islas Caimán; Sarawak; Suiza; Aruba; Guatemala; Egipto. Paraisos fiscales, si quieres que tu dinero se vaya de vacaciones y vuelva blanco como la nieve. La situación es propia porque las grandes fortunas se crean durante la crisis. Sobre todo, si se toman ciertas precauciones. A veces la “filtración” sobre la picaresca ha dado resultados positivos. El Gobierno no reacciona. El personal confía en que su voto cambiará las cosas. Y eso que siempre se desmiente.

El plan social no es un problema de gestión. Eso está superado. El verdadero problema es la comunicación. Los representantes deben actuar con una precisión quirúrgica. Emiten un comunicado de prensa: “Ajuste de…”, “competitividad”, “futuro de la nación”, etc. Preparan una masacre y hablan como de un torneo de golf.
Otro grupo anuncia Créditos Generales: la banca nunca pierde, si da muchos créditos es porque va a sacarnos las tripas… de donde sea, porque ningún suicidio supone un desastre bursátil. Las muertes se negocian aplicando la política de la casa, una auténtica carnicería que a lo sumo provoca revueltas de indignados porque descubren los fallos del sistema.

Cómo usar las bases para ganar

Para que los ERE’s bancarios no parezcan un recorte de personal hay que hacer como Mao Tse-Tung en la revolución cultural, que usó a las bases para eliminar a sus rivales, aunque también pudo reducir a las bases con lo que se llama Plan Social: un diálogo enriquecedor para hacer de la empresa la número uno. Como si se tratase de un debate en familia que renovará la energía colectiva del grupo. Lo presentan como la vía para acabar con los clanes, con el fin de resurgirse de sus contradicciones internas, terminando con los jefes indignos, con el despotismo, el acoso moral o sexual, las humillaciones, los ascensos arbitrarios y los suicidios. Lo que piden a sus empleados es que abran sus mentes y sus corazones. Pero se sangra a la gente tres veces..

1. La bolsa quiere sangre, entonces el banco deslocaliza y el trabajador va al paro.
2. Sangran a la gente como clientes.
3. Presionan a los Estados endeudados y el que paga es el ciudadano.

El trabajador es cliente y ciudadano, así que se le jode tres veces. El dinero lo contamina todo.
Aparte de la sumisión de los bancos a un accionarado depredador, la dictadura de los mercados, la especulación, las agencias de calificación que son enemigas del poder político y de la sociedad. Es decir, los Estados democráticos ya no podrán gobernar ni suprimir los bancos que los asfixian. Pero es sólo un juego. Injusto y cruel, pero es un juego planetario. Nadie puede decir “ya no juego”. En los juegos hay ganadores y perdedores. Los ganadores pueden perderlo todo. Y los perdedores pueden ganar. Esa es la belleza del juego.

¿Juego? ¿Ganar o perder es un juego? Hay que ser imbécil… La vida sí es un juego y en ella no estamos destinados a ganar o perder. Esa es una idea artificial para fomentar la competitividad, la Ley del más fuerte -desde luego más aseverada que probada. Se dá, pero como excepción: el aspecto de conjunto de la vida es la situación de riqueza. Sin esta diversidad sería impensable la vida, porque en el conjunto todo se redime y se afirma.